¿Ala delta, rapel o kayak? Vivir Antoquia con adrenalina al tope

«¡3… 2… 1..!», gritó Alonso Morales cuando inmediatamente arrancó a correr con Ricardo Gutiérrez hacia el vacío del horizonte.

Corrieron a toda máquina y saltaron. El ala delta se perdió de vista un segundo yendo de picada y después se sobrepuso al horizonte subiendo, subiendo y subiendo, para planear por unos 20 minutos sobre Barbosa, con esa parsimonia que caracteriza a los vuelos de delta.

Morales es uno de los pilotos de Airextremo, la empresa de deportes extremos que opera el parapente y ala delta desde el Alto de Matasanos, en Barbosa.

«Mire, la gente vive y sobrevive. Sobrevivir es eso que hacemos todos los días: cocinar, trabajar… Pero vivir es lo que hacemos para sentirnos vivos, libres; eso que nos hace recordar la sensación de placer que genera un momento de desestrés completo. Eso lo encuentras aquí», relata Morales.

«No he conocido una sola persona que haya hecho esto (volar en parapente o ala delta) y no me diga que quiere volver a hacerlo», narra con orgullo el piloto.

El ala delta es tan solo una de las opciones de deportes extremos que encuentras en Antioquia, que además es de los contados sitios a nivel nacional de donde se puede despegar legalmente.

La Cascada Quebrada El Caney es el 4to descenso entre el paquete que ofrece la empresa Nordestour. Fotografía: Jorge Porras.

Cerca de Barbosa, está Cisneros. Ahí puedes realizar rapel con la empresa Nordestour, que opera en la imponente Cascada La Chorrera y la Cascada Quebrada El Caney.

«Subimos por el Trapiche Panelero Los Gurres, la caminada es de unos 25 minutos entrando a la montaña. Ahí llegamos al primer descenso que es una cascada pequeña, ahí hay un pozo gigante y se maneja el tema del ‘charcuzzi’ donde la gente puede respirar, después hay otros dos descensos que son pequeños y luego viene el grande, todo es la Quebrada El Caney», explicó Marcela Ruíz, de Nordesteour.

En el Cañón Samaná Norte Nare, en la subregión del Magdalena Medio, Cristian Alvanes, de la Corporación Ecológica y Cultural Sangre Verde, navega en kayak. Tanto él como los deportistas aprovechan los rápidos que se hacen casi en el margen de la pared de árboles que encausan el río.

Cristian Alvanes y Ricardo Gutiérrez hacen kayak en el Río Samaná Norte, en Nare. Fotografía: Jorge Porras.

«Es un recorrido que consta de unos cuatro kilómetros, saliendo de la Cascada Gaticos hasta llegar a la Cascada Quebrada La Soná», aduce Alvanes.

Parte de la experiencia es disfrutar las caídas de agua para nadar. El recorrido por el río es súper relajante, impresionante y enriquecedor.

Concierto de aves, pausas silenciosas donde lo único que suena es la respiración y el río haciendo coro, son parte de los momentos que vivirás en esta experiencia.

Ahora que conoces más de las aventuras que puedes vivir en Antioquia: ¿cuál elijes?

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